Mis queridos amigos y hermanos: muchas gracias por sus oraciones, por su fidelidad y por la oportunidad que me dieron para disfrutar de su compañía durante el fin del año pasado y el comienzo de este. Deseo compartirles cómo el Señor me guió durante mi estadía fuera de la comunidad.
Estuve con mi familia compartiendo, igualmente con la iglesia, mis hermanos, amigos, mi pastor Etc. Tuve la oportunidad de pasar ocho días en el Quindío con otros amigos, que también hacen parte de mi familia, esto fue una maravilla, que bueno que no todo es trabajo.

Al regresar, el 26 de febrero, fuimos a Fusa donde estuvimos en el
esperado taller sobre el Análisis de Discurso, el cual tomó dos
semanas, fue un poco pesado para mí, pero ahora entiendo un poco
más la complejidad de los idiomas. Como dice el apóstol Pablo:
“prosigo/ peleo la buena batalla y no de cualquier manera sino con
excelencia”. Bueno, son desafíos que si Dios no va adelante, sería
como tirar sin el propósito de darle a un blanco, como vivir porque
ya estás vivo y morir por que de todas maneras morirás; qué bueno
que nuestra realidad es diferente, nuestros propósitos transcienden lo
terrenal, construimos para el hoy y para un futuro eterno.
Una semana antes del taller de análisis del discurso, tuvimos unos días libres y esa fue la oportunidad que tuve para visitar la iglesia de Nelly en Palmira Valle. Fue una semana especial, la familia y la iglesia de Nelly me acogieron muy bien.
Luego, el 16 de febrero, empezamos la capacitación para desarrollar el programa de alfabetización en el idioma Cubeo, fuimos invitados dos equipo de misioneros, los misioneros que trabajan con los Jiw y nosotros que trabajamos con los Cubeos. Cada equipo invitó nativos hablantes para que participaran en la elaboración de las cartillas, su participación fue fundamental, sin ellos esto no era posible, pues los misioneros no somos nativos hablantes. Dios proveyó los gastos de estadía de los dos equipos y para nuestros amigos nativo hablantes.
Para la honra y gloria de nuestro Señor, ambos equipos completamos hasta la tercera cartilla, claro que estos son borradores porque deben ser revisados por otros miembros de la comunidad y seguramente habrán detalles para corregir. Hermanos nosotros tenemos los resultados, el fruto de esos quince días, pero no se imaginan cuanta gente ha trabajado para que esto sea posible, y es más, el poder hacer en quince días lo que antes hubiese tomado cinco años; esto es una maravilla, a Dios gracias por los creadores de los programas de computador, por los entrenadores: los hermanos Jerry y Joyce McDaniels, nuestros amigos y compañeros que sirven a los equipos misioneros en México, Brasil y Venezuela quienes nos acompañaron en este trabajo también, esta diversidad cultural nos dio la oportunidad de hacer nuevos amigos y de tener una cobertura más fuerte para orar por los obreros y lo que Dios está haciendo en estos países.
También damos gracias a Dios por los hermanos que nos ofrendaron para que este proyecto fuera posible. Ahora queda el desafío de terminar las otras cartillas, hacer las revisiones y por último convocar para enseñar, lo interesante es que todo esto será para este año. Hermanos, nos encontramos en la comunidad de nuevo, hace dos semanas que llegamos.
Mis queridos hermanos, nosotros los misioneros, el equipo Cubeo, estamos comprometidos y animados para seguir adelante; por favor oren por nosotros para que la gracia de nuestro Señor nos sea suficiente y esa gracia nos capacite para seguir aprendiendo y creciendo en medio de los Cubeos.
Una semana antes del taller de análisis del discurso, tuvimos unos días libres y esa fue la oportunidad que tuve para visitar la iglesia de Nelly en Palmira Valle. Fue una semana especial, la familia y la iglesia de Nelly me acogieron muy bien.
Luego, el 16 de febrero, empezamos la capacitación para desarrollar el programa de alfabetización en el idioma Cubeo, fuimos invitados dos equipo de misioneros, los misioneros que trabajan con los Jiw y nosotros que trabajamos con los Cubeos. Cada equipo invitó nativos hablantes para que participaran en la elaboración de las cartillas, su participación fue fundamental, sin ellos esto no era posible, pues los misioneros no somos nativos hablantes. Dios proveyó los gastos de estadía de los dos equipos y para nuestros amigos nativo hablantes.
Para la honra y gloria de nuestro Señor, ambos equipos completamos hasta la tercera cartilla, claro que estos son borradores porque deben ser revisados por otros miembros de la comunidad y seguramente habrán detalles para corregir. Hermanos nosotros tenemos los resultados, el fruto de esos quince días, pero no se imaginan cuanta gente ha trabajado para que esto sea posible, y es más, el poder hacer en quince días lo que antes hubiese tomado cinco años; esto es una maravilla, a Dios gracias por los creadores de los programas de computador, por los entrenadores: los hermanos Jerry y Joyce McDaniels, nuestros amigos y compañeros que sirven a los equipos misioneros en México, Brasil y Venezuela quienes nos acompañaron en este trabajo también, esta diversidad cultural nos dio la oportunidad de hacer nuevos amigos y de tener una cobertura más fuerte para orar por los obreros y lo que Dios está haciendo en estos países.
También damos gracias a Dios por los hermanos que nos ofrendaron para que este proyecto fuera posible. Ahora queda el desafío de terminar las otras cartillas, hacer las revisiones y por último convocar para enseñar, lo interesante es que todo esto será para este año. Hermanos, nos encontramos en la comunidad de nuevo, hace dos semanas que llegamos.
Mis queridos hermanos, nosotros los misioneros, el equipo Cubeo, estamos comprometidos y animados para seguir adelante; por favor oren por nosotros para que la gracia de nuestro Señor nos sea suficiente y esa gracia nos capacite para seguir aprendiendo y creciendo en medio de los Cubeos.



