viernes, 25 de agosto de 2017

Una pausa en el camino!

Apreciados hermanos deseo que nuestro Dios y padre siga bendiciendo sus vidas, conduciéndolos por el camino que deben andar.
Hermanos y amigos muchas gracias por sus oraciones.

    Los procesos de salud con mi madre han avanzado y van mucho mejor, ahora  le mandaron 10 terapias día por medio,  la resonancia será  el mes siguiente. Hermanos no saben cuánto descansa mi corazón después de tanto voltear y gestionar en el SISBÉN, no somos tan conscientes de  cuan complejo es nuestro sistema de salud en Colombia hasta que no lo padecemos.

    Otra buena noticia  es que hace unos quince días estuvo mi amiga Viviana Barrera (misionera de Nuevos Horizontes) estuvo aquí en Medellín y nos estuvo asesorando para formar un comité de misiones, esto es  maravilloso, después de tantos años  Dios nos permitió finalmente formarlo; lo más difícil era conseguir obreros voluntarios y con pasión a la obra o a las misiones. Dios es bueno, este comité estará encargado de educar a la iglesia en cuanto a las necesidades que hay de compartir la palabra desde Jerusalén hasta lo último de la tierra como dice Hechos 1:8, y de apropiarse más de las obras que el Señor nos ha permitido participar, e involucrando a la iglesia más allá del compromiso. Les digo que el reto es grande pero vale la pena porque hace parte de nuestros deberes como cuerpo de Cristo. Estamos tan animados que vamos hacer nuestro primer culto misionero, y nos han fluido las ideas también las posibles dificultades pero seguimos creyéndole al Señor.


   
Gracias a Dios por las oportunidades que  me permitió compartir  este tiempo en Medellín de la obra que Dios está llevando a cabo en los Cubeos, esta vez fue en una iglesia bautista.
Fue de bendición, fue interesante ver  el rostro de los hermanos cuando se les comparte de las necesidades de Dios en las etnias colombianas y  aún más,  ver cómo reaccionan cuando se les dice que Dios también  está contando con ellos para llevarles la palabra.

¡Qué bueno es reconocer que la gran comisión no es un proyecto individual, local  o del misionero, si no de la iglesia de Cristo! Como hijos somos sus herederos, gozamos de todos los beneficios  y adquirimos deberes, compromisos y responsabilidades, entonces su obra,  es nuestra obra.


    Al finalizar el mes estoy  libre para viajar de nuevo a mi comunidad con los Cubeos y el resto de mi equipo;  mi hermana estará pendiente de los siguientes procesos médicos de mi mamá.  

   Estoy muy agradecida con el Señor por su fidelidad a través de todos ustedes quienes han participado por 9 años ya con sus oraciones, afecto, ánimo y donaciones.

En este mes oremos por:
  • ·         Por el comité de misiones, Dios nos de la sabiduría en como funcionar paso a paso.
  • ·         Por la salud de mi madre, ojalá no haya que hacer ninguna cirugía, pues requiere demasiados cuidados y es muy dolorosa.
  • ·         Por mi regreso a la tribu: solo quiero hacer lo que Dios me permita hacer en este corto tiempo.
  • ·         Por la protección y dirección de Dios para finalizar el año de la mejor manera en la comunidad y en el trabajo con el equipo.
  • ·         Para que Dios continúe llamando obreros a la mies y la iglesia enviando cada vez más.