martes, 23 de octubre de 2012

¡Un bello horizonte!


¡Un bello horizonte!

Un saludo para todos quiero  hacerles partícipes, una vez más de los últimos acontecimientos que Dios por su gracia me permite vivir.
Damos gracias  al Señor por los viajes que hemos podido realizar en este mes, primero a la comunidad de  Puerto Llano y luego a Tapurucuara otra comunidad.
Nos invitaron  a la conferencia  que  se  realizó  en la comunidad de Puerto Llano, a dos días viajando por río, muchos más arriba de donde vivimos.   Fuimos acompañadas por el capitán de Santa Marta  junto con su esposa, sus padres y ocho personas más de la comunidad de Puerto López.



La trayectoria por el río Cuduyari fue un deleite,  por la extensa selva del Vaupés. Un día antes de llegar  pasamos la noche en Puerto Barranco, una comunidad muy pequeña pero su hospitalidad  los hace gigantes.

Al día siguiente paramos en Puerto Casanare, la mitad de la tripulación nos bajamos para continuar por tierra hasta la comunidad de Pato donde nos estaban esperando los de Pituna, Tapurucuara y Golondrina para llegar juntos a Puerto llano.    Al llegar entonamos una canción llamada:  “solo el poder de Dios puede cambiar tu ser”    ¡wau! todas esas voces parecían celestiales, bueno se oía muy bien.


En los días siguientes  pasaron múltiples oportunidades para hacer nuevos amigos; hablar el idioma, enseñar a los niños y hasta para  jugar con las mujeres, eso sí que fue muy divertido ellas disfrutaron como niñas. Finalizando la conferencia se efectuaron los  bautismos, en la preparación de este evento, hubo algo que llamo mi atención, un personaje muy particular; este hombre estaba haciendo una declaración de las cosas que ya no volvería a practicar se supone por el paso tan importante que estaba a punto de realizar, “se le pregunto que si ya no haría ciertos rezos ancestrales, el respondió que todavía no lo dejaría porque mucha gente acudía a  él” esto fue de risa para muchos y de asombro para pocos,  lo más triste, bueno  realmente no sé cómo llamarlo, este señor estaba a punto de bajar a las aguas por segunda vez. Estas  prácticas en las conferencias  llevan cuarenta años y al parecer la confusión cada vez es más compleja.


Retomando la canción que entonamos al llegar “Sólo el poder de Dios puede cambiar tu ser” Sólo el poder de Dios puede cambiar el hombre  y su cosmovisión distorsionada.Solo el poder de Dios nos tiene en medio de esta gente, tratando de vivir con ellos y más que entenderles, amarles.

Me caí más de 7 veces¡¡¡¡¡NO¡¡¡¡


Para el viaje a Tapurucuara los indígenas tenían  muchas expectativas por lo complicado del camino,  comentaban entre ellos “ellas no van a ser capaces de llegar”  en un momento del camino pensé de esa manera, más cuando escuché un ruido extraño. Olinda caminaba a la par conmigo e íbamos más adelante que los demás y me dijo que era un tigre lo que se oyó, no sé, si lo dijo por broma o para que yo volara, por que dio resultado tanto que la dejé  y me detuve a esperarla porque no sabía la ruta. Así que cambie mi pensamiento “tengo que llegar, tengo que llegar”. Recuerdo más las veces enterrada en el barro, y caída que de pie, al llegar al puerto del barador del río Querarí esto  fue muy alentador, allí nos estaban esperando y nos fuimos  en una canoa que le entraba más agua que a mis botas, gracias a Dios llegamos.




Fue muy bueno animarles, hacer barra y acompañarlos en la derrota. Era chistoso ver jugar algunos, yo creo que la idea era socializar y divertirse.  En fin oportunidades vienen y van pero los propósitos del Señor permanecen para siempre y esto es  lo mejor.

Con aprecio     Yokima
Bendiciones. 






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